Jueves 25
octubre, 2007
EL INMORTAL "CHINO" MELÉNDEZ
Julio Miranda
Aguilar
Tomado de El Nuevo Diario (4/12/06)
De
acuerdo con el testimonio de Juan Manuel Meléndez González,
penúltimo hijo de José A. Meléndez García, su padre nació en la
comarca rural Las Jagüitas, del municipio de Managua, un ocho de
abril de 1908. Su señora madre era de origen chino, de apellido
Chang, del cual surge el mote de “El Chino” para José Ángel,
quien nunca se firmó con el apellido materno.
“Cosas de la fuerza de
la costumbre en la sociedad”, según Juan Manuel, uno de 12 hijos
(siete varones y cinco mujeres), y quien asistió en los últimos
tres meses de enfermedad a su padre, quien falleció el cuatro de
diciembre de 1985 a causa de un paro cardiaco. Juan Manuel, en
acto solemne post mortem brindado a su padre, el cinco de
diciembre de 1985, recibió la Orden “Eduardo Green Sinclair” de
manos del entonces alcalde de Managua y miembro del Comité
Olímpico, Moisés Hassan Morales.
En el año 1927, las
ligas menores eran casi totalmente ignoradas, por ello es
difícil tener detalles estadísticos de los cinco años que “El
Chino” se desempeñó en todas las posiciones del equipo juvenil
“Libertad”, cualidad que caracterizaba a José Ángel, sumado a su
contundente poder con el bate. Jugaba en la comarca Las Jagüitas
con sus hermanos Juan, Polo y Rigo.
Según la existencia de
algunas versiones escritas, de las Jagüitas lo trae a Managua
don Juan J. Evangelista, una vez que Meléndez ha desarrollado
sus cualidades beisboleras con el equipo “Libertad”. Es así como
el 11 de octubre de 1931 debuta en el histórico campo “El
Retiro”, enfundándose el uniforme plomo del legendario equipo
Bóer, logrando su primer éxito por medio de una lechada a los
“escualos” de Granada, marcando así una etapa gloriosa de su
carrera peloteril. Los integrantes de la novena victoriosa
fueron: Wenceslao Morales (1B), José Ma. “Chema Cabuya” (2B),
Francisco “Paco” Soriano (SS), Vicentón Morales (3B), Mario
López Quijano “Mario Patón” (C). En los jardines, Samuel “El
Lobo” Amador (LF), Gabriel “Pulga” Morales (CF) y Arnoldo
Blandino (RF).
En su segunda salida,
frente al San Fernando, tuvo un gran duelo con Alfonso Noguera
Solórzano, “El Serpentinero”, quedando empatado el juego a una
carrera. El desempate se realizó el siguiente domingo y “El
Chino” salió triunfante ante a “El Serpentinero”, derrotando a
los “comeyuca” 3x0.
Se inicia una
trayectoria de cuatro años con el Bóer, hasta que tuvo problemas
con la directiva y lo sacaron del club. Pasó a las filas del
“Esfinge” y llegó la oportunidad de enfrentarse a sus antiguos
compañeros, a los que derrotó 17x0, permitiendo solamente un
hit, salido del bate de Wenceslao Morales. Se comentaba que “El
Chino” no tuvo compasión con sus antiguos “camaradas”.
Ese mismo año (1931)
tiene su primera aventura internacional, viajando a Guatemala y
El Salvador. En 1935 viajó a Costa Rica, donde obtuvo una
asombrosa efectividad. A causa de esta gira internacional, surge
la versión de que lo declaran profesional. En El Salvador,
Roberto Cueto aseguró que no era posible que estuviera jugando
contra aficionados, y lo más triste del caso fue que desde
Managua le informaron a Cueto que declararan profesional a “El
Chino”, situación que le impidió formar parte del staff de la
Selección Nacional en los III Juegos C.A. y del Caribe
realizados en San Salvador en 1935.
El juego inolvidable
de 1938
Participa en los IV
Juegos C.A. y del Caribe en Panamá, donde protagoniza uno de los
juegos inolvidables en la historia de la Selección Nacional, en
su debut contra su similar de México. De acuerdo con las
versiones escritas recopiladas en la época por el destacado
periodista Leonardo Lacayo “Don”, en Nicaragua se vivía un
ambiente de alegría y expectación. Se paralizaron las labores,
el tránsito de autos, la gente se agrupaba alrededor de un radio
para escuchar el partido, del cual resultó victoriosa Nicaragua
5x4 en un final dramático.
“El Chino” relevó a
“El Serpentinero” Solórzano en el cierre del octavo. México
llenó las bases, pero fue dominado por la calma y el prodigioso
brazo de José Ángel. Al iniciar el noveno, abrió con hit “El
Pichón” Navas, falló “Canana” Sandoval, posteriormente Navas se
robó segunda base. A continuación, “El Chino” le conecta el
histórico jonrón a la gloria del béisbol mexicano Romo Chávez,
concretando la victoria pinolera. En el cierre del noveno,
México llenó las bases y logró anotar su cuarta y última
carrera, cayendo finalmente derrotado ante la calidad y temple
de “El Chino” Meléndez. Una vez confirmado el triunfo nica, la
gente gritó por todas partes, sonaron las bocinas de los autos,
las sirenas de la Cervecería Nacional, la planta eléctrica,
bomberos y el ferrocarril.
Debuta con la
Selección Nacional en la II Serie Mundial, efectuada en Cuba
(1939). Su mejor año fue en 1940 en la III Serie, de nuevo en
Cuba, donde tuvo balance de tres ganados sin derrota, incluyendo
una victoria de 1x0 contra Estados Unidos. Durante este período,
“El Chino” no pudo derrotar a la selección nacional de Cuba
(Nicaragua no participó en las series del 42 y 43), y concluye
su actuación con la Selección Nacional en Venezuela en 1944.
Otra victoria
relevante fue en 1932, al derrotar 1x0 al equipo dominicano
“General Trujillo”, resultando pitcher perdedor el gran Sijo
Gómez.
Conquistó en 1941 el
Campeonato del Pacífico, como manager y lanzador estelar del
Bóer, derrotando al Carazo, y después el Campeonato Nacional,
venciendo en seis juegos al representante de la Costa Atlántica.
Ese mismo año viaja a
Honduras y juega con el equipo Olimpia, obteniendo
significativos triunfos.
En 1945 juega béisbol
profesional en Panamá con el club Cervecería Nacional,
conquistando el título de pitcheo, y de paso los Cerveceros
ganaron el banderín de la Liga. En 1946, con el mismo equipo,
fue el segundo mejor pitcher de la temporada, superado por el
estelar lanzador panameño “Lord” Scantelbury. En 1947 viaja a
México, juega con San Luis Potosí y después pasa a los Indios de
Juárez, donde logró un balance de 18-7.
En 1949 regresa a
Nicaragua y se convierte en el primer manager que dirige al
naciente equipo de primera división “Pájaros Verdes del
Boricuas”. Regresa a México, incorporándose nuevamente a las
filas del equipo Juárez, obteniendo un balance de 19-12.
En 1950 juega en la
Liga Profesional de El Paso, Texas, enfrentando a los equipos
Juárez, Bisbee Douglas, Phoenix, Vaqueros de Tucson y Miami
Globes. En esta temporada resultó el pitcher más valioso de su
equipo, “El Paso Texas”, siendo premiado por los directivos del
club.
En fin, son muchas las
hazañas que legó a las páginas de la historia del béisbol
nacional e internacional nuestra “gloria nacional” José Ángel
“El Chino” Meléndez, que resultan difícil destacarlas en un solo
artículo.
Según relata su hijo
Juan, su padre se caracterizó por ser un hombre sobrio, de
complexión fuerte, metódico, “bueno al diente”, como se dice en
el argot popular, trabajador con su camión que logró comprar
producto de sus ahorros. Sus restos descansan en el cementerio
de Esquipulas, comarca rural de Managua, donde fue enterrado
hace 21 años, el cinco de diciembre de 1985.
Termino este artículo
con un pensamiento que dejó escrito en el libro de protocolo
deportivo de “Las Glorias del Deporte” mi estimado amigo Alberto
“Tito” Rondón: “Me complace muchísimo haber sido parte, aunque
pequeña, de tu gran programa, seguí adelante, Julio, ¡“sin `Chino´
no hay Denis Martínez”!